¿Qué es la cocina "Circular"? El movimiento de cero desperdicios

Entrevistas y Perfiles 25 de octubre, 2025

¿Qué es la cocina "Circular"? El movimiento de cero desperdicios

De la cáscara a la raíz. Restaurantes de todo el mundo están adoptando la cocina circular, una filosofía que busca el desperdicio cero. Analizamos en qué consiste esta revolución silenciosa que está cambiando nuestras cocinas.

Pero, ¿qué significa realmente "cocina circular"? Va mucho más allá de simplemente compostar las sobras. Es un replanteamiento total de la cadena de suministro, un modelo donde cada ingrediente se valora al máximo. En el modelo lineal tradicional, compramos, usamos la "mejor" parte y desechamos el resto. En el modelo circular, ese "resto" no existe; se considera un "co-producto".

La piel de la cebolla que se usa para dar color a un caldo, las pencas de las acelgas que se transforman en un encurtido vibrante, o el pan del día anterior que se convierte en la base de un postre... todo tiene un propósito. La idea es simple: extraer todo el valor posible de cada alimento antes de considerar su desecho.

Este movimiento no nace solo de una conciencia ecológica (aunque es su pilar fundamental), sino también de una necesidad de innovación y eficiencia. Con la presión sobre los recursos mundiales, desperdiciar comida ya no es una opción. Los chefs y restaurantes que lideran esta carga han descubierto que la sostenibilidad también es rentable. Al maximizar cada producto, reducen los costes de compra y gestión de residuos, todo mientras ofrecen platos más creativos y conscientes.

La creatividad es el motor de esta filosofía. Los tallos de brócoli, a menudo desechados, se convierten en purés sedosos o en "carnes" vegetales a la parrilla. Las cáscaras de patata se fríen y se sazonan como un snack de bienvenida. En el mundo de las proteínas, las espinas de pescado se utilizan para crear fumets intensos, y los recortes de carne se curan o se usan para rellenar pastas. Incluso los posos de café se reutilizan para infusionar aceites o como un "rub" (adobo seco) para carnes, aportando un amargor y profundidad inesperados.

Esta mentalidad no es exclusiva de la alta cocina. En casa, podemos aplicar los mismos principios: guardar las partes de las verduras en el congelador para hacer caldo, usar las pieles de los cítricos para aromatizar aceites o azúcares, o rehidratar hierbas marchitas. Se trata de cambiar nuestra perspectiva y ver el potencial en lo que antes llamábamos "basura".

La cocina circular no es simplemente una tendencia pasajera; es una vuelta al sentido común que nuestras abuelas ya practicaban. Es una cocina de respeto: respeto por el producto, por el productor y por el planeta. Al cerrar el círculo, no solo evitamos el desperdicio, sino que descubrimos un universo de sabores y texturas que antes, simplemente, tirábamos a la basura.